domingo, 15 de agosto de 2010

La UNLP estudia cómo mejorar la leche materna



Universidad Nacional de La Plata
Facultad de Ciencias Médicas
08 de Febrero de 2010

Según datos oficiales, en Argentina el 60 por ciento de los niños sufre de anemia. Frente a ese escenario, un grupo de científicos puso en marcha un proyecto de investigación destinado a mejorar la calidad de la leche materna y promover la lactancia como alimento exclusivo durante los primeros seis meses de vida. Además de proteger al niño frente a muchas enfermedades como bronqueolitis, neumonía, meningitis, o síndrome de muerte súbita, la lactancia materna resguarda de enfermedades futuras como asma, obesidad y diabetes.
El proyecto Lactancia Materna en Argentina, de la Universidad Nacional de La Plata, aborda la influencia de factores culturales, económicos, educativos y sanitarios en la evolución de los neonatos durante sus primeros años de vida. La investigación es dirigida por la doctora Nora Mestorino y el doctor Gustavo Marín, ambos docentes de la cátedra de Farmacología Básica de la Facultad de Medicina de la UNLP.

Para Mestorino, hay dos grandes factores que determinan el desarrollo normal de los niños: la calidad de la leche materna y el amamantamiento exclusivo durante los primeros seis meses de vida. Los investigadores recolectaron cerca de 4 mil muestras de leche de madres que asisten a las diferentes salas sanitarias de la región, con el fin de analizar la calidad de la leche. Además, tomaron muestras en el Servicio de Donación del Policlínico San Martín de la ciudad de La Plata. Los ensayos bioquímicos realizados sobre las muestras permitirán contar con un diagnóstico certero acerca de sus características nutricionales.

Mestorino explicó a InfoUniversidades que “aquellas madres que provienen de los sectores más vulnerables de la población sufren déficit nutricionales importantes derivados de su escasa o mala alimentación; esto tiene consecuencias directas sobre la calidad de la leche y, como consecuencia, sobre el desarrollo psico motriz del lactante”.

Uno de los objetivos fundamentales del proyecto es lograr detectar estos casos de déficit nutricional para luego, sobre la base de un diagnóstico certero, diseñar planes de alimentación que permitan mejorar el perfil nutricional de las madres. “El análisis científico de la realidad nos va a permitir planificar con rigurosidad un esquema de nutrición superador, que luego podría incorporarse a las diferentes políticas de asistencia social que llevan adelante los organismos oficiales de gobierno”.

La leche materna, irremplazable

La investigación también centra la mirada en la promoción de la lactancia materna como alimento exclusivo en los primeros seis meses de vida de los niños. Sin embargo, los investigadores señalaron que son muchas las madres que no cumplen con esta recomendación.

La especialista de la UNLP detalló que las mamás dejan de amamantar pronto por diferentes razones: por la vuelta al trabajo, por desconocimiento, e incluso por cuestiones estéticas o de moda. “Las madres tienen que saber que hay elementos que son sustanciales para el desarrollo normal de los chicos y que sólo están presentes en la leche materna” enfatizó Mestorino. Incluso agregó que “ni siquiera las leches maternizadas de las mejores marcas pueden garantizar un desarrollo saludable porque no poseen los anticuerpos que sí tiene la leche materna para fortalecer el sistema inmunológico del bebé”.

En la zona del Gran La Plata hay alrededor de unos 12 mil nacimientos por año. Si se garantiza una correcta alimentación para los recién nacidos, se está haciendo una inversión de cara al futuro. “Un bebé bien alimentado va a tener muchísimas menos posibilidades de desarrollar enfermedades respiratorias, problemas motrices, anemia; incluso está probado que la calidad de la lactancia puede llegar a incidir en el desempeño intelectual de los niños”.

La docente de la Facultad de Ciencias Médicas advirtió que aún no hay políticas de Estado sólidas que fomenten la lactancia materna. Por ello, el proyecto también incluye charlas y talleres de información y concientización con madres y embarazadas que se desarrollan en diferentes centros municipales de la región.

El aporte de la UNLP

Casi un centenar de trabajadoras no docentes de la casa de estudios platense ya se benefician con el régimen de licencia extraordinario por maternidad dispuesto por la presidencia de esa casa de estudios, en conjunto con el gremio que nuclea a los trabajadores.

La UNLP se transforma así en la primera institución del país en efectivizar esta medida que extiende la licencia por maternidad treinta días antes de la fecha probable de parto hasta seis meses a contar desde el día del nacimiento del hijo, que permite a las madres amamantar y cuidar a su bebé en el seno del hogar durante los primeros 6 meses de vida. “La leche materna contiene todo lo que el niño necesita durante este período de vida y no es necesario agregar ningún otro alimento”, remarcó Adolfo Brook, director de Salud de la Universidad platense. Y agregó: “Es el mejor alimento que una madre puede ofrecer, no sólo por su composición, sino también por el vínculo afectivo que se establece entre la madre que amamanta y el bebé que es amamantado”.

“La leche materna protege al niño frente a muchas enfermedades tales como catarro, bronqueolitis, neumonía, diarreas, otitis, meningitis, infecciones urinarias, enterocolitis necrotizante o síndrome de muerte súbita del lactante pero, además, lo resguarda de enfermedades futuras: asmas, alergia, obesidad, enfermedades inmunitarias como la diabetes, la enfermedad de Crohn o colitis ulcerosas y arterioesclerosis o infarto de miocardio. Además favorece el desarrollo intelectual”, cerró Brook.
Eduardo Spinola
espinola72@gmail.com
Unidad de Prensa de la UNLP
Dirección General de Comunicación y Medios
Universidad Nacional de La Plata
Fuente: http://infouniversidades.siu.edu.ar/noticia.php?id=909

viernes, 13 de agosto de 2010

Las madres que inundan a sus hijos de cariño los preparan frente a los problemas


ANNA GRAU / CORRESPONSAL EN NUEVA YORK
Día 28/07/2010
Que un niño reciba más o menos cariño de su madre en las primeras etapas de la vida no sólo determina que sea un niño más feliz sino que sea un adulto más sano treinta años más tarde. La ciencia ha conseguido probar por primera vez lo que hasta ahora sólo se suponía: que el amor de madre es un escudo frente al fracaso escolar y social y las enfermedades. Sobre todo las mentales.
No hay que ser un lince para pensar esto. Pero una cosa bien distinta es encontrar evidencia científica de ello. Hasta ahora todos los estudios del amor maternal se basaban en lejanísimas memorias de la relación madre-hijo. Por primera vez esta ha podido ser testada en vivo y en directo.
¿Cómo? Pues gracias a la participación hace muchos años de 482 personas en un proyecto de colaboración prenatal en Rhode Island, Estados Unidos, cuyos datos han podido ser aprovechados e interpretados por un equipo de la Duke University en Carolina del Norte, dirigido por la investigadora Joanna Maselko. Los resultados se publican esta semana en la prestigiosa Revista de Epidemiología y Salud Comunitaria.
El gran interés suscitado por este estudio se debe sobre todo a su novedad metodológica. Madres e hijos de ocho meses interactuaron en los años 70 ante psicólogos que testaban en directo si la transmisión de afecto maternal era baja, normal, alta o incluso extravagante.
Se da el dato curioso de que algunos casos en que el psicólogo estimó que un niño había recibido un nivel de afecto bajo, el niño en cuestión, interrogado al llegar a adulto, aseguraba haberlo recibido no alto pero sí normal. Esto puede deberse a varios factores, por ejemplo al hecho de que ninguna madre verdaderamente abusiva aceptara participar en un experimento así.
En declaraciones a ABC, Joanna Maselko admite que este factor limita la lectura literal del estudio pero no su alcance, ya que existe bien poca duda de que los niños criados en hogares fuertemente disfuncionales tienen todas las posibilidades de acabar
siendo adultos disfuncionales. De lo que se trataba aquí era de precisar la delicada pauta por la que un déficit de amor en la infancia se transforma en un futuro déficit cuantificable, es decir, previsible y tratable de salud pública.
Por ejemplo: la resistencia a la ansiedad puede llegar a variar hasta 7 puntos entre los niveles de afecto más altos y más bajos. Las variaciones en la tendencia a la hostilidad pueden ser de 3 puntos y en la propensión al malestar general (timidez, retraimiento, falta de autoestima y de competencia social) el desnivel habitual ronda los 5 puntos.
Joanna Maselko insiste en que estos estudios pretenden abrir caminos, no cerrar puertas a nadie. Un niño que no haya recibido suficiente afecto en los primeros meses queda indudablemente marcado; pero nadie ha dicho que eso ya tenga que ser para siempre. No hay nada en este estudio que permita afirmar que el daño causado no pueda tener remedio más adelante, concluye, enfática.
También enfatiza que a título personal ella no tiene ninguna duda de que si en lugar de con madres este estudio se hubiera hecho con padres, o mezclando progenitores y cuidadores de los dos sexos, el resultado seguramente será el mismo. Si sólo se ha hecho con madres es porque se depende de datos recabados hace treinta años, cuando a nadie se le ocurrió investigar el amor padre-hijo. Todo llegará.

Fuente:http://www.abc.es/20100728/sociedad/contra-ansiedad-amor-madre-20100728.html

Más información en : http://informe21.com/revista-epidemiologia-salud-comunitaria

LA IMPORTANCIA DE LOS VÍNCULOS AFECTIVOS CON NIÑOS Y NIÑAS

El principal vínculo y el más duradero de todos es habitualmente el que se da entre madre e hijo, y hablamos de un vínculo afectivo cuando se crea una relación basada en un amor recíproco entre ambos. Este vínculo será la base para las futuras relaciones que el niño ó niña tendrá con las demás personas a lo largo de su vida.

Desde que el bebé está en el vientre, la madre empieza a relacionarse con el bebé, siente sus movimientos, sus pataditas, le habla y comienza a pensar y a crearse imágenes sobre él, posteriormente cuando el bebé nace, la madre sentirá la necesidad tenerlo en sus brazos, de contemplarlo, acariciarlo, mecerlo y protegerlo. El contacto corporal, el intercambio de miradas y sonrisas entre la madre y el bebé y todas las expresiones de afecto entre ambos son las que irán formando el vínculo madre-hijo.

El vínculo entre madre e hijo se produce como consecuencia de las repuestas de la madre al niño. El bebé empieza a reconocer y diferenciar a la persona que lo acompaña y lo cuida siempre, posteriormente mostrará preferencia por esa persona, estará contento con su compañía y se molestará cuando se ausente.

Las investigaciones indican que un vínculo seguro entre la madre y el niño durante la infancia influye en su capacidad para tener relaciones sanas a lo largo de su vida. Por el contrario, la baja autoestima, la vulnerabilidad al estrés y los problemas en las relaciones sociales están asociados con vínculos poco sólidos. Si las experiencias de vínculo han sido negativas y graves, el ser humano es más propenso a desarrollar trastornos psicopatológicos. Son las interacciones madre-niño las que influyen en el desarrollo socio-emocional y en la conducta actual y futura de niños y niñas.

La construcción de un vínculo afectivo seguro implica expresar el afecto, hacer sentir al niño o niña amado y especial, es decir hacerle sentir aceptado.

Para que un niño o niña se desarrolle y madure ha de sentirse querido y comprendido. Es por este motivo que es fundamental que la madre, el padre u otras personas adultas a cargo de su cuidado logren sintonizar con su estado emocional y comunicarse con él o ella.

El bebé, a través del llanto, movimientos bruscos, sonrisas y otras señales no verbales expresa cómo se siente y los padres o cuidadores debiesen interpretar la necesidad que se encuentra a la base: contacto físico, comida, cambio de pañales, juego o bien otras posibilidades. El bebé no conoce otra manera de comunicarse y muchas veces ni siquiera sabe lo que quiere. Sin embargo, responder a su comunicación emocional impide que el niño se sienta desamparado.

Es necesario recordar que:

El vínculo se construye, siendo necesario que madres, padres, hijas e hijos, pasen tiempo juntos para conocerse generando un espacio de intimidad en el que se les ofrezca seguridad, protección y cuidado. Un vínculo afectivo adecuado provoca en niños y niñas sentimientos de seguridad y estabilidad en la relación con sus madres, padres o cuidadores sustitutos y lleva implícito el mensaje de “te apoyaré pase lo que pase”.

Fuente: http://www.junji.cl/junjijoomla/index.php?option=com_content&task=view&id=2783&Itemid=447

domingo, 8 de agosto de 2010

Masaje infantil

El contacto cutáneo desde el primer día de vida es un elemento muy importante para conseguir un buen clima de amor.

Las caricias, los contactos de piel a piel, los masajes, todo ello alimenta al niño. Es un alimento tan necesario como los minerales, vitaminas y proteínas.
Frederick Leboyer.

Los padres de hoy se enfrentan con la responsabilidad de preparar a sus hijos para que lleguen a triunfar en el mundo del futuro, un mundo de presiones y de incertidumbre.

Es posible que el mejor regalo que un padre pueda hacer a su hijo es proporcionarle un clima de amor, estímulo y calidez. Un ambiente de este tipo aumentará la confianza del niño en sí mismo y producirá alegría, sin necesidad de innecesarias tensiones corporales.

El contacto que produce el masaje infantil llega a tener un gran valor, no sólo en el desarrollo de una personalidad positiva, sino en la práctica temprana del control del estrés en los niños. También el padre y la madre obtendrán paz y provecho del masaje infantil.

Todas las madres del planeta acunan, acarician y dan masajes a sus hijos cada día. Todas las madres saben que sus hijos deben ser mimados, acariciados abrazados o acunados. El arte del masaje infantil forma parte de aquellas tradiciones que se transmiten de padres a hijos a lo largo de la historia.

VENTAJAS DE LA ESTIMULACIÓN CUTÁNEA
Las ventajas del masaje infantil tienen tanto para los niños como para los padres un alcance mucho más amplio. Para los niños, el masaje es mucho más que una experiencia agradable y sensual, o un tipo de terapia física. Es una forma de mantener la salud y el bienestar.
El masaje ayuda a los padres a sentirse útiles y recibir una respuesta positiva de parte de sus pequeños.

La sensibilidad de la piel es una de las funciones más importantes del cuerpo y una de las que se desarrolla en un estadio más temprano. La estimulación cutánea es esencial para un correcto desarrollo orgánico y psicológico.
La estimulación sensorial natural del masaje acelera la mielinización del cerebro y sistema nervioso. La vaina de la mielina es una cubierta de grasa alrededor de cada nervio, protege y acelera la transmisión de los impulsos desde el cerebro al resto del cuerpo.
El estrés puede comenzar a influir en un niño aún antes de nacer. Las hormonas del estrés, presentes en el torrente sanguíneo de la madre, a través de la placenta afectan directamente al pequeño. Nuestros niños nacidos en un mundo tecnológico deben aprender a convivir con el estrés para llegar a sobrevivir y prosperar.
El estrés de enfrentarse a situaciones desconocidas y transformarlas en algo familiar y predecibles es esencial en el desarrollo del cerebro infantil.
Pero el estrés sin su opuesto, la relajación, puede producir sobreestimulación, agotamiento y shock.

Cuando el estrés se va acumulando sin la acción benéfica del relax, el cuerpo comienza a bloquear las entradas sensoriales y el proceso de aprendizaje queda totalmente detenido.
Lo antedicho se relaciona con el masaje infantil porque el masaje es una de las experiencias de relajación efectiva que pueden ofrecerle al niño. Pueden enseñar a sus hijos cómo relajar sus cuerpos ante una situación de estrés.
El aprender esta técnica durante las primeras etapas de la vida permite incorporarla al sistema natural, algo similar a los anticuerpos que protegen al cuerpo de las enfermedades.

Un masaje diario eleva el umbral de estimulación. Los bebés que tienen dificultades a la hora de manejar la estimulación, van desarrollando una tolerancia gradual. Los niños con un alto grado de exigencias comienzan a saber regular sus respuestas frente a experiencias agotadoras, reduciendo así el nivel de tensión desarrollado durante el día. Los niños que padecen cólicos pueden relajar sus cuerpos para que la tensión no sea un elemento adicional de perturbación. Un masaje regular proporciona a los bebés un programa temprano de prevención contra el estrés que puede ser muy útil para los años venideros.
Aquellas personas que han contado con una infancia segura, cálida, que han sido escuchadas, que han tenido un buen contacto visual con sus padres y que han sido queridas, tienden a tener relaciones más saludables con los demás.
La práctica del masaje infantil crea vínculos de confianza y amor, es una buena lección de ternura, cariño, apertura y respeto: todo un bagaje positivo que su hijo llevará consigo a la vida adulta.

ALCANCES Y FUNDAMENTOS DEL MASAJE INFANTIL
El Masaje Infantil:
* Toma sus fundamentos del Masaje Hindú, del Masaje Sueco, de la Reflexología y del Yoga, como así también de las diferentes corrientes en la Psicología, las Ciencias Médicas, la Antropología , las Ciencias de la Educación y la Psicomotricidad, entre otras.
* Es tan beneficioso para el bebé que lo recibe como para el adulto que lo da.
* Propicia el mejor funcionamiento de los sistemas gastrointestinal,
respiratorio, circulatorio, nervioso, endocrino, e inmunológico.
* Posibilita a los padres o sustitutos desarrollar recursos que los
ayuden a comunicarse con sus hijos.
* Brinda confianza mutua, incrementando la autoestima.
* Reanuda después del nacimiento la estimulación táctil a la que el bebé estaba acostumbrado en el vientre materno.
* Reduce el estrés, permite la liberación de tensiones y produce
estados de mayor relajación.
* Estimula la producción de endorfinas, analgésico natural del cuerpo, otorgando relajación y bienestar.
* Colabora en la construcción del Esquema Corporal.

Silvina Kaminsky
Miembro fundadora de la
Asociación Argentina
de Masaje Infantil

Fuente: http://www.embarazadas.com.ar/info/masajes.shtml

viernes, 30 de julio de 2010

Los sustitutos de la leche materna, rodeados de polémica

Isabel F. Lantigua | Madrid
Actualizado martes 27/07/2010 23:02 horas

Contribuir a una nutrición segura y eficaz de los niños era el objetivo del Código Internacional de Marketing para los sustitutos de la leche materna. Un documento que, en su cuarta versión, adoptó la Asamblea Mundial de la Salud en 1981 pero que, desde entonces, más que ayudar a crear un marco que proteja la alimentación de los pequeños se ha convertido en un objeto de conflicto permanente.

Un artículo que publica esta semana la revista 'Archives of Disease in Childhood', firmado por el profesor James Stewart Forsyth, del Sistema Nacional de Salud de Escocia (Reino Unido), denuncia que tanto los fabricantes, como los médicos y los distribuidores han interpretado el escrito según sus propios intereses y que estas diferentes 'versiones' llevan tres décadas generando polémica en torno al Código.

La historia de esta controversia se remonta a mayo de 1980. La Organización Mundial de la Salud (OMS) y UNICEF empiezan a redactar el documento e involucran en su elaboración a todas las partes implicadas -pediatras, fabricantes, asociaciones por la lactancia materna...-. La idea era encontrar productos que pudieran sustituir la leche materna, que es lo que recomiendan en primer lugar. Un año después, tras varias modificaciones, la Asamblea Mundial de la Salud aprueba el Código, que recoge "los requerimientos mínimos para proteger y promocionar una alimentación apropiada en la infancia".

En ese momento, decidieron que el documento, que se compone de 11 artículos que tocan desde la nutrición apropiada para los niños hasta cuestiones de marketing, distribución, información y etiquetado, se adoptara como recomendación y no como una regulación.

Al aprobarlo de esta forma, los asistentes a la Asamblea pensaron que el código era el primer paso para establecer un campo de trabajo común, un ambiente de cooperación que mejorara los aspectos relacionados con la nutrición infantil. Sin embargo, la evidencia ha demostrado que esta aspiración cayó en saco roto.

Las quejas sobre las vulneraciones del código han sido habituales, especialmente las presentadas por la organización Baby Milk Action contra las compañías que fabrican estos sustitutivos de la leche materna. La publicidad engañosa, la información nutricional y errores en el etiquetado son los aspectos más denunciados.

El problema, explica el autor del artículo, es que al no ser un código obligatorio, no está claro tampoco quién tiene competencia para actuar ante estas vulneraciones, si la OMS o los gobiernos y autoridades locales. "Es hora de volver al objetivo inicial que tenían los autores del documento, de retomar el espíritu de cooperación esencial para mejorar la nutrición materna e infantil. Basta ya de disputas. Es tiempo de cambiar el chip", concluye el profesor Forsyth.

Fuente: http://www.elmundo.es/elmundosalud/2010/07/27/nutricion/1280245725.html