Sé que para todos es muy difícil dedicarle tiempo para leer los planes de gobierno propuestos por los principales 5 candidatos que aspiran al sillón presidencial del Perú, la mayoría estamos alertas a la información que se difunden en los diferentes medios de comunicación, pero es necesario hacer un alto a nuestras actividades y analizar con más detalle cada una de las propuestas. Estando a puertas de tomar una decisión tan importante para votar por un presidente que lidere el destino del país, es que comparto con ustedes algunas reflexiones que permite analizar cómo se ha considerado el desarrollo de la primera infancia, en los planes de gobierno.
Siendo los niños y niñas protagonistas de su propio desarrollo, se requieren contar con condiciones favorables para su óptimo crecimiento y desarrollo, fortaleciendo capacidades en las familias, cuidadores, personal técnico y profesionales.
Reflexiones personales:
Las propuestas no responden a políticas públicas integrales y con enfoque de ciclo de vida. (gestación y primeros años).
Las propuestas no hacen énfasis a la calidad de los servicios (de salud, educativos, sociales). Algunas propuestas hacen mención en la mejora la calidad de los docentes, ninguna menciona el mejoramiento de la calidad de los técnicos y profesionales de salud.
Se desconoce cómo se realizarán la articulación intersectorial y el rol de los diferentes niveles de gobierno. Si bien la mayoría de los candidatos menciona la necesidad de articular acciones, no definen cómo y por otro lado, no se evidencia el rol de los diferentes niveles de gobierno, sin embargo, todos los candidatos proponen promover el proceso de descentralización.
Los programas sociales se concentran en programas como JUNTOS, Wawa Wasi y uno de los candidatos propone fortalecer programas para las gestantes. Si embargo, un candidato, menciona que si bien los programas sociales sólo alivian la pobreza no menciona si continuará o no con los programas sociales. Un candidato hace énfasis en una propuesta nueva “Niños del bicentenarios” y otro menciona continuar, fortalecer y complementar los programas y estrategias nacionales existentes.
La familia tiene un rol importante y requiere fortalecidas en sus capacidades para mejorar la crianza de sus hijos durante sus primeros años de vida que permita desarrollar al máximo las potencialidades de sus hijos, sin embargo este tema no se menciona en ninguno de los planes de gobierno.
El tema educativo debe estar muy vinculado al desarrollo infantil, algunas propuestas plantean este tema desde la creación o fortalecimiento de centros de estimulación infantil, con aseguramiento en su salud y nutrición.
Los niños y niñas necesitan crecer en ambientes facilitadores de aprendizaje, espacios de juego, que les permita desarrollar sus sentidos y conectarse con el mundo que lo rodea. Sin embargo, las familias no cuentan con viviendas dignas, seguras que les permita ofrecer a sus hijos espacios enriquecedores para su óptimo crecimiento y desarrollo. Al respecto todas las propuestas mencionan brindar oportunidades para el acceso a la vivienda, sin embargo, es necesario tener en cuenta que todas las viviendas sean viviendas dignas con infraestructura adecuada y servicios básicos. No se aprecia la construcción de espacios físicos exclusivos para el aprendizaje de la infancia temprana.
No se mencionan si se dará continuidad al Plan de Acción por la infancia, algunos menciona superar las metas del milenio, pero se desconoce si tomarán en cuenta los acuerdos internacionales para el desarrollo integral de los niños y niñas en sus primeros años.
Otros elementos de análisis:
Los tiempos que se requieren para la ejecución de cada una de las promesas electorales y la continuidad de las acciones que han demostrado logros en los últimos años.
La capacidad de concertación entre las diferentes contiendas políticas y sectores del estado para gobernar en una verdadera democracia.
Confianza y valoración de los diferentes cuadros profesionales que asesoran técnicamente a los candidatos presidenciales. Por que son ellos los que se harán cargo de los sectores del estado y es necesario desterrar el favoritismo político o colocar en el sector público a familiares o amigos sin tomar en cuenta sus capacidades, compromiso y responsabilidad con el Perú.
La solvencia ética y responsabilidad de cada candidato para el cumplimiento de sus promesas.
Se requiere un gobernante de todas las razas, que promueva la equidad entre todos los peruanos, respete las culturas y diversifique sus propuestas de acuerdo a las necesidades de los diferentes grupos sociales, étnicos y culturales.
sábado, 26 de marzo de 2011
Planes de Gobierno y Primera Infancia
sábado, 19 de febrero de 2011
Comunicación cara a cara y las redes virtuales

Face to Face
Por Maria Teresa Moreno Zavaleta
Mirar al otro para decir lo que pensamos o lo que sentimos no es una práctica muy habitual. Sin embargo, cuando podemos hacerlo es la mejor manera de expresar abiertamente cómo nos sentimos y qué pensamos, mejor aún si el otro nos escucha, comprende y nos ayuda a reflexionar.
Lo cotidiano del día a día a transformado nuestras formas de vida, generalmente andamos presos del tiempo, las distancias nos han alejado de nuestras familias y amigos, sin embargo, los medios virtuales se han convertido en un medio necesario para acercarnos a nuestros familiares y amigos.
Aunque no podamos vernos, sabemos que los otros están ahí expresando y leyendo lo que escribimos o viendo las fotos que colgamos. De cuando en cuando nos hablamos por el chat y listo establecemos comunicación.
El facebook nos ha servido para reencontrarnos con personas que no vemos mucho tiempo y formar nuestra red social que permite que podamos sentirnos acompañados.
Esta mañana se me dio por escribir esta nota, porque estaba reflexionando sobre la importancia de mirarnos a la cara. Ahora que estamos adultos este medio nos acerca más cuando ya conocemos a la personas que nos escriben, pero qué está sucediendo cuando se convierte en un medio para conocer a otros a quienes nunca a mirado a la cara?
Mirarse a la cara es quizás una de las situaciones más intimas que tenemos, ese momento nos inspira confianza, miedo o ansiedad, depediendo de quien es quien nos mira.
Un reciente artículo publicado en Biological Psychiatry postula que la oxitocina es la razón por la que estamos tan inclinados a tener un contacto visual prolongado con nuestros seres queridos. Y la Dra. Kerstin Uvas-Moberg, autora de “El Factor oxitocina”, cree que el contacto visual puede también dar lugar a la liberación de oxitocina. (ver artículo publicado en: http://refugioantiaereo.com/2011/02/contacto-visual-como-afecta-a-nuestro-cerebro)
El contacto cara a cara comienza desde que nacemos y son nuestros padres y cuidadores a los que primero miramos, a quien buscamos con nuestras miradas.
Felipe Lecannelier (2006), en su libro "Apego e intersubjetividad" nos recuerda los encuentros sincrónicos entre madre y bebé aumentan la coherencia del cerebro derecho. El estímulo visual y auditivo proveniente de la madre , expresado en risas, sonrisas, juegos y miradas hacia el bebe, permite esta mayor integración del hemisferio derecho del bebe.La interacción cara a cara entre la madre y el bebé induce la producción de neurotrofinas (nutrientes para el cerebro) generando la creación de sinapsis, plasticidad sináptica y desarrollo de la corteza.
En estos encuentros afectivos recíprocos, el cerebro de la madre también se ve alterado en su dinámica, a través del aumento de la secreción de beta endorfinas que se piensa que estimula la conducta lúdica y da un mayor crecimiento dendrítico.
Por otro lado, según la revista Nature, el centro de recompensa del cerebro se activa cuando alguien hace contacto visual con una persona atractiva. No sólo nos gusta mirar a la gente atractiva, sino que nos hace sentir aún mejor cuando miran hacia nosotros.
La mirada directa también incita una mayor participación de la gente en grupos porque les hace sentirse más incluidos. El Dr. Roel Vertegaal, un experto en la comunicación visual entre los seres humanos, demostró que la cantidad de contacto visual que una persona recibió durante una conversación en grupo fue proporcional a su participación en el grupo.
Es por todo ello, que tenemos que promover el "face to face" para que nuestros niños y niñas nativos digitales tenga la oportunidad de crecer y desarrollarse mirando a los ojos a los otros y recibir consuelo, alegría y seguridad sin tener que hacerlo detrás de un ordenador o cualquier tipo de tecnología que no le permita vivir esta experiencia.
domingo, 13 de febrero de 2011
Atención y educación de la primera infancia. Informe regional América Latina y el Caribe

La publicación ofrece un análisis general de la situación de la Atención y Educación de la Primera Infancia (AEPI) en los países de América Latina y el Caribe, identifica los principales retos que abordar y acciones que emprender en la región para alcanzar el primer objetivo de la Educación para Todos: “extender y mejorar la protección y educación integrales de la primera infancia, especialmente para los niños más vulnerables y desfavorecidos”.
Puedes acceder al documento en el siguiente enlace:
http://www.oei.es/noticias/spip.php?article8025
Entre los principales avances se pueden destacar los siguientes:
• Mayor visibilidad de la primera infancia en las agendas de las políticas públicas y un progresivo reconocimiento de los niños como sujetos de derechos.
• Desarrollo de marcos normativos y planes integrales a favor de la infancia y ciertos progresos en la articulación intersectorial e interinstitucional, siendo las políticas públicas que muestran mayores logros en el trabajo integrado de diferentes sectores.
• Progresos muy significativos en aspectos relacionados con la supervivencia y las condiciones de salud de los niños y niñas, aunque es preciso prestar mayor atención al área de nutrición.
• Expansión en el acceso a la educación del grupo etáreo mayor de 3 años con paridad de género. Muchos países han establecido uno o dos años de la educación inicial dentro de la educación obligatoria, o, tienden a universalizar la oferta en las edades de 5 y 4 años.
• Desarrollo de marcos curriculares para el conjunto de toda la etapa, con una dimensión intercultural y bilingüe, y avances en la definición de criterios para la evaluación y regulación de la calidad de los programas.
Los principales desafíos y recomendaciones para avanzar hacia una AEPI de mayor calidad con
equidad que contribuya a cerrar las brechas y la segmentación social son:
• Desarrollar de políticas, programas y mecanismos para hacer efectivos en la práctica los derechos de los niños y niñas, fortaleciendo el rol garante de los Estados y la participación de la sociedad civil en acciones de auditoría social.
• Establecer la AEPI como una prioridad desarrollando políticas de Estado con una amplia participación de la sociedad, que aborden de manera integral las necesidades y derechos de los niños, desde la gestación hasta los 8 años, dando mayor prioridad al grupo etáreo de los menores de 3 años.
• Consolidar el desarrollo de políticas intersectoriales, el trabajo colaborativo entre diferentes actores y niveles de gobierno y la articulación interinstitucional a nivel local para garantizar una atención integral a la primera infancia.
• Aumentar el acceso, especialmente de los menores de 3 años y poblaciones en situación de vulnerabilidad, desarrollando programas y servicios más inclusivos e implementando políticas de equidad que garanticen la igualdad en el acceso a una AEPI de calidad respetando al mismo tiempo la diversidad.
• Desarrollar marcos de referencia y enfoques de calidad pertinentes a esta etapa, consensuados por los diferentes sectores y actores, estableciendo criterios de calidad exigibles a todos los programas y servicios.
• Fortalecer las capacidades, motivaciones y compromiso ético de todos los profesionales,especialmente de los voluntarios y agentes comunitarios y mejorar sus condiciones de trabajo y su valoración social.
• Fortalecer el protagonismo de las familias en la definición, desarrollo y monitoreo de políticas y programas, y su rol en la defensa, promoción, y protección de los derechos de los niños.
. Aumentar la inversión en AEPI y hacer una redistribución equitativa de los recursos humanos, materiales y financieros.
• Construir e implementar sistemas integrales e integrados de información y conocimientos que permitan conocer la situación de la AEPI y contribuyan a la definición, desarrollo y monitoreo de políticas y programas.
• Fortalecer la cooperación entre los países y la articulación de las diferentes agencias e instancias de cooperación para avanzar de forma más decidida en la atención y educación de la primera infancia.
Puedes acceder al documento en el siguiente enlace:
http://www.oei.es/noticias/spip.php?article8025
Entre los principales avances se pueden destacar los siguientes:
• Mayor visibilidad de la primera infancia en las agendas de las políticas públicas y un progresivo reconocimiento de los niños como sujetos de derechos.
• Desarrollo de marcos normativos y planes integrales a favor de la infancia y ciertos progresos en la articulación intersectorial e interinstitucional, siendo las políticas públicas que muestran mayores logros en el trabajo integrado de diferentes sectores.
• Progresos muy significativos en aspectos relacionados con la supervivencia y las condiciones de salud de los niños y niñas, aunque es preciso prestar mayor atención al área de nutrición.
• Expansión en el acceso a la educación del grupo etáreo mayor de 3 años con paridad de género. Muchos países han establecido uno o dos años de la educación inicial dentro de la educación obligatoria, o, tienden a universalizar la oferta en las edades de 5 y 4 años.
• Desarrollo de marcos curriculares para el conjunto de toda la etapa, con una dimensión intercultural y bilingüe, y avances en la definición de criterios para la evaluación y regulación de la calidad de los programas.
Los principales desafíos y recomendaciones para avanzar hacia una AEPI de mayor calidad con
equidad que contribuya a cerrar las brechas y la segmentación social son:
• Desarrollar de políticas, programas y mecanismos para hacer efectivos en la práctica los derechos de los niños y niñas, fortaleciendo el rol garante de los Estados y la participación de la sociedad civil en acciones de auditoría social.
• Establecer la AEPI como una prioridad desarrollando políticas de Estado con una amplia participación de la sociedad, que aborden de manera integral las necesidades y derechos de los niños, desde la gestación hasta los 8 años, dando mayor prioridad al grupo etáreo de los menores de 3 años.
• Consolidar el desarrollo de políticas intersectoriales, el trabajo colaborativo entre diferentes actores y niveles de gobierno y la articulación interinstitucional a nivel local para garantizar una atención integral a la primera infancia.
• Aumentar el acceso, especialmente de los menores de 3 años y poblaciones en situación de vulnerabilidad, desarrollando programas y servicios más inclusivos e implementando políticas de equidad que garanticen la igualdad en el acceso a una AEPI de calidad respetando al mismo tiempo la diversidad.
• Desarrollar marcos de referencia y enfoques de calidad pertinentes a esta etapa, consensuados por los diferentes sectores y actores, estableciendo criterios de calidad exigibles a todos los programas y servicios.
• Fortalecer las capacidades, motivaciones y compromiso ético de todos los profesionales,especialmente de los voluntarios y agentes comunitarios y mejorar sus condiciones de trabajo y su valoración social.
• Fortalecer el protagonismo de las familias en la definición, desarrollo y monitoreo de políticas y programas, y su rol en la defensa, promoción, y protección de los derechos de los niños.
. Aumentar la inversión en AEPI y hacer una redistribución equitativa de los recursos humanos, materiales y financieros.
• Construir e implementar sistemas integrales e integrados de información y conocimientos que permitan conocer la situación de la AEPI y contribuyan a la definición, desarrollo y monitoreo de políticas y programas.
• Fortalecer la cooperación entre los países y la articulación de las diferentes agencias e instancias de cooperación para avanzar de forma más decidida en la atención y educación de la primera infancia.
Wawa wasi y Educación Temprana
Opinión PersonalA partir de las declaraciones que hiciera el Señor Alejandro Toledo, me atrevo a dar una opinión personal, para abrir el debate y análisis sobre este tema.
En principio los wawa wasi no son simples guarderías son centros de atención integral, que fundamentan en la interacción afectiva que reciben los niños de sus madres cuidadores, quienes le brindan cuidado y atención de sus necesidades básicas (incluye Salud, Nutrición, Aprendizaje Infantil, Saneamiento Básico).
El desarrollo de los niños y niñas depende de un ambiente facilitador para su aprendizaje, que le brinde las condiciones necesarias para crecer y expandir al máximo sus potencialidades.
Los wawa wasi ofrecen a los niños espacios seguros y estables emocionalmente. El programa cuenta con la articulación permanente con el sector salud, que permite hacer seguimiento de su crecimiento y desarrollo, esto a su vez permite identificar a tiempo problemas de salud y actuar oportunamente fortaleciendo el rol de la familia.
Durante los primeros años, los niños y niñas requieren crecen al lado de su familia, es un derecho fundamental. Sin embargo, en situaciones de pobreza, cuando la madre es jefa de hogar y se ve obligada a salir a trabajar y no cuenta con una red familiar para cuidar a su hijo(a), los centros de cuidado diurno son fundamentales para darle este apoyo al a familia.
El cuidado y la atención integral requieren un trabajo articulado con los sectores de estado, tales como educación y salud. Por tanto, sectorizar el cuidado a un solo sector, significaría no comprender la atención especializada e integral que requieren los niños y niñas a temprana edad.
Los acuerdos y compromisos internacionales, apuestan por una mejora a la atención y educación temprana, existen ejemplos de países latinoamericanos que están desarrollando sistemas de protección integral a la infancia, como el caso de Chile. En Colombia los centros comunitarios están a cargo del ICBF, en articulación permanente con el ministerio de educación.
Si se va a invertir en la infancia, que se invierta por fortalecer lo que existe, mejorando la calidad de los servicios y no perdiendo el sentido que tiene un programa social.
Durante muchos años, el Ministerio de Educación no ha conseguido lograr incrementar su cobertura. Por tanto considero que es muy ligero el comentario, que los wawa wasi formen parte del sistema educativo. El sector Educación debe pensar en incrementar otras modalidades de atención integral a la infancia temprana que no tenga sólo un enfoque educativo sino un enfoque integral y trabajar de la mano con los programas sociales creados con fines específicos.
En principio los wawa wasi no son simples guarderías son centros de atención integral, que fundamentan en la interacción afectiva que reciben los niños de sus madres cuidadores, quienes le brindan cuidado y atención de sus necesidades básicas (incluye Salud, Nutrición, Aprendizaje Infantil, Saneamiento Básico).
El desarrollo de los niños y niñas depende de un ambiente facilitador para su aprendizaje, que le brinde las condiciones necesarias para crecer y expandir al máximo sus potencialidades.
Los wawa wasi ofrecen a los niños espacios seguros y estables emocionalmente. El programa cuenta con la articulación permanente con el sector salud, que permite hacer seguimiento de su crecimiento y desarrollo, esto a su vez permite identificar a tiempo problemas de salud y actuar oportunamente fortaleciendo el rol de la familia.
Durante los primeros años, los niños y niñas requieren crecen al lado de su familia, es un derecho fundamental. Sin embargo, en situaciones de pobreza, cuando la madre es jefa de hogar y se ve obligada a salir a trabajar y no cuenta con una red familiar para cuidar a su hijo(a), los centros de cuidado diurno son fundamentales para darle este apoyo al a familia.
El cuidado y la atención integral requieren un trabajo articulado con los sectores de estado, tales como educación y salud. Por tanto, sectorizar el cuidado a un solo sector, significaría no comprender la atención especializada e integral que requieren los niños y niñas a temprana edad.
Los acuerdos y compromisos internacionales, apuestan por una mejora a la atención y educación temprana, existen ejemplos de países latinoamericanos que están desarrollando sistemas de protección integral a la infancia, como el caso de Chile. En Colombia los centros comunitarios están a cargo del ICBF, en articulación permanente con el ministerio de educación.
Si se va a invertir en la infancia, que se invierta por fortalecer lo que existe, mejorando la calidad de los servicios y no perdiendo el sentido que tiene un programa social.
Durante muchos años, el Ministerio de Educación no ha conseguido lograr incrementar su cobertura. Por tanto considero que es muy ligero el comentario, que los wawa wasi formen parte del sistema educativo. El sector Educación debe pensar en incrementar otras modalidades de atención integral a la infancia temprana que no tenga sólo un enfoque educativo sino un enfoque integral y trabajar de la mano con los programas sociales creados con fines específicos.
jueves, 9 de septiembre de 2010
Crianza con respeto
Cuando esperamos un bebé, surgen muchas expectativas, dudas y temores respecto a la crianza del niño/a que está por nacer, muchos padres estamos atentos a escuchar y aprender de las experiencias de otros, a leer literatura sobre el tema, a preguntar a los expertos en crianza, a los pediatras, a los psicólogos entre otros.
Cuando nace nuestro hijo o hija, lo miramos y tratamos de buscar semejanzas o diferencias “se parece a su papá”, “se parece a su mamá”, “se parece al abuelo”, etc. Vemos en ellos/as, rasgos genéticos y muchas veces nos vemos a nosotros mismos reflejados en nuestros hijos.
De pronto si el bebé llora mucho o se queja demasiado, entonces decimos, este “bebé es terco como su papá” o si no también podemos decir “a este bebé nadie lo va callar, él sabe reclamar desde pequeño se parece a su mamá”. “Mi bebe es un dormilón o le cuesta dormir, come mucho o come poco, es inquieto o es tranquilo, etc”.
Los padres sabemos que nuestros hijos son diferentes, aunque no estemos muy seguros porqué, pero sabemos que han heredado muchos rasgos y comportamientos de nosotros y que están aprendiendo mucho. Además con el correr del tiempo vemos sus cambios y vemos como están creciendo, pensando o sintiendo.
Lo que muchas veces no estamos muy seguros es conocer si nuestra crianza también tiene que ver con la forma de ser de nuestros hijos, si lo que hacemos repercute en su personalidad, en su temperamento, en su autonomía o su estado físico o psicológico.
Lo que los padres o las personas que están al cuidado de los niños, hagan o dejen de hacer repercuten positiva o negativamente en el desarrollo del niño. A esto Shonkoff J. (2000) le llama la calidad de los cuidados. La calidad de los cuidados tiene que ver lo que los padres pueden saber, es decir “qué hacer”, también está relacionado al cómo hacer y en qué momento hacer aquello que impacte positivamente en el bebé.
Las experiencias que los niños reciban de su entorno inmediato facilitará o no su aprendizaje, sobretodo, porque el cerebro del bebé está en formación y Allan Schore (2000) señala que el cerebro del bebé pasa por un proceso de construcción social, son las interacciones afectivas, las miradas, el diálogo verbal y no verbal, las caricias, el tocamiento, la aproximidad física en el día y/o en la noche, influyen directamente en el desarrollo del bebé y en su expresión genética.
El desarrollo infantil se concibe claramente como un proceso que sigue una línea de maduración y que combina diversos aspectos: motriz, cognitivo, afectivo, algunos incluyen social y moral.
Cada niño es un ser único e irrepetible y cada padre o madre aprende junto con su hijo a relacionarse con él a reconocer sus necesidades y demandas. Cada palabra, cada gesto, cada sonrisa, es diferente para cada niño, la capacidad de respuesta e iniciativa de cada niño nos dirá que tan importante es para su vida.
Responder a cada niño, requiere de nosotros paciencia, tolerancia y mucho amor, tratemos por tanto de trasmitir en cada niño seguridad para que se sienta libre y pueda desarrollar al máximo sus capacidades.
El respeto a nuestros hijos es una forma de comenzar a comprender que es un ser diferente a nosotros, el respeto es comprender que tiene su propio ritmo de desarrollo y que también requiere conocer por sí mismo las cosas que lo rodean, adaptarse a su entorno y aceptar o rechazar lo que se le ofrece porque también puede decidir.
Nosotros los padres y los cuidadores somos los que acompañamos a nuestros hijos a crecer, no lo moldeamos como a cada quien nos parece mejor, nuestra misión es crear las condiciones para que ellos puedan desarrollarse de la mejor manera posible.
El trato que reciban nuestros hijos desde muy pequeños repercutirá en su salud mental y en su vida futura, somos nosotros una gran referencia para nuestros hijos, por tanto nuestras actitudes y prácticas serán el ejemplo que ellos verán y seguirán.
Cuando nace nuestro hijo o hija, lo miramos y tratamos de buscar semejanzas o diferencias “se parece a su papá”, “se parece a su mamá”, “se parece al abuelo”, etc. Vemos en ellos/as, rasgos genéticos y muchas veces nos vemos a nosotros mismos reflejados en nuestros hijos.
De pronto si el bebé llora mucho o se queja demasiado, entonces decimos, este “bebé es terco como su papá” o si no también podemos decir “a este bebé nadie lo va callar, él sabe reclamar desde pequeño se parece a su mamá”. “Mi bebe es un dormilón o le cuesta dormir, come mucho o come poco, es inquieto o es tranquilo, etc”.
Los padres sabemos que nuestros hijos son diferentes, aunque no estemos muy seguros porqué, pero sabemos que han heredado muchos rasgos y comportamientos de nosotros y que están aprendiendo mucho. Además con el correr del tiempo vemos sus cambios y vemos como están creciendo, pensando o sintiendo.
Lo que muchas veces no estamos muy seguros es conocer si nuestra crianza también tiene que ver con la forma de ser de nuestros hijos, si lo que hacemos repercute en su personalidad, en su temperamento, en su autonomía o su estado físico o psicológico.
Lo que los padres o las personas que están al cuidado de los niños, hagan o dejen de hacer repercuten positiva o negativamente en el desarrollo del niño. A esto Shonkoff J. (2000) le llama la calidad de los cuidados. La calidad de los cuidados tiene que ver lo que los padres pueden saber, es decir “qué hacer”, también está relacionado al cómo hacer y en qué momento hacer aquello que impacte positivamente en el bebé.
Las experiencias que los niños reciban de su entorno inmediato facilitará o no su aprendizaje, sobretodo, porque el cerebro del bebé está en formación y Allan Schore (2000) señala que el cerebro del bebé pasa por un proceso de construcción social, son las interacciones afectivas, las miradas, el diálogo verbal y no verbal, las caricias, el tocamiento, la aproximidad física en el día y/o en la noche, influyen directamente en el desarrollo del bebé y en su expresión genética.
El desarrollo infantil se concibe claramente como un proceso que sigue una línea de maduración y que combina diversos aspectos: motriz, cognitivo, afectivo, algunos incluyen social y moral.
Cada niño es un ser único e irrepetible y cada padre o madre aprende junto con su hijo a relacionarse con él a reconocer sus necesidades y demandas. Cada palabra, cada gesto, cada sonrisa, es diferente para cada niño, la capacidad de respuesta e iniciativa de cada niño nos dirá que tan importante es para su vida.
Responder a cada niño, requiere de nosotros paciencia, tolerancia y mucho amor, tratemos por tanto de trasmitir en cada niño seguridad para que se sienta libre y pueda desarrollar al máximo sus capacidades.
El respeto a nuestros hijos es una forma de comenzar a comprender que es un ser diferente a nosotros, el respeto es comprender que tiene su propio ritmo de desarrollo y que también requiere conocer por sí mismo las cosas que lo rodean, adaptarse a su entorno y aceptar o rechazar lo que se le ofrece porque también puede decidir.
Nosotros los padres y los cuidadores somos los que acompañamos a nuestros hijos a crecer, no lo moldeamos como a cada quien nos parece mejor, nuestra misión es crear las condiciones para que ellos puedan desarrollarse de la mejor manera posible.
El trato que reciban nuestros hijos desde muy pequeños repercutirá en su salud mental y en su vida futura, somos nosotros una gran referencia para nuestros hijos, por tanto nuestras actitudes y prácticas serán el ejemplo que ellos verán y seguirán.
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