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sábado, 30 de enero de 2010

UNICEF: Cuba, sin desnutrición infantil

Fernando Ravsberg
La Habana

La Organización de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), en su balance del año 2009 informó que en Cuba no existen problemas de desnutrición infantil severa. Se convierte así en el único país de América Latina en lograr semejante meta.

José Juan Ortiz, representante de ese organismo en La Habana, aceptó conversar con BBC Mundo sobre ésta y otras peculiaridades de los niños cubanos.

Según su opinión, lo que ocurren en Cuba se debe a que "hay una voluntad política" en el país.

Afirma que incluso la desnutrición infantil es menor que en países del Cono Sur con economías más fuertes y explica que "en los extremos de América Latina están Guatemala con el mayor problema y Cuba sería el país en el que está más controlado".

¿Hasta qué punto Cuba logra evitar la desnutrición infantil?

La desnutrición severa no existe en Cuba aunque hay algunos focos en las provincias orientales y en los barrios de La Habana con menor desarrollo, sobre todo en casos de embarazos de adolescentes. Sin embargo, están muy controlados por los programas de lucha contra la anemia y de atención a las embarazadas. Además existe un programa de detección de casos desde la primera infancia en las escuelas.

De todas formas estamos atacando estos focos con un programa dirigido a 24 municipios y un presupuesto de US$8,5 millones. Con la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación) trabajamos para mejorar los hábitos alimenticios de los cubanos, ya que en Cuba se come mal.

El cambiar hábitos culturales en la nutrición ayuda porque algunas de las carencias que detectamos no se deben a la falta de alimentos sino a su mal uso.

¿Cómo confirman ustedes que estos datos son objetivos?

En Cuba nuestro trabajo es muy fácil. La sociedad tiene buena capacidad técnica y el análisis estadístico es tan profundo que sabemos exactamente dónde están los focos y las necesidades. Por otra parte, nosotros trabajamos en el terreno y por lo tanto conocemos la realidad específica, no sólo dependemos de lo que nos dicen.

¿No podría el gobierno cubano estar engañándolos?

No, ni somos tan tontos ni el gobierno cubano es tan malo. Los datos los constatamos exactamente igual que en cualquier otro país, usamos la misma metodología en Cuba que en Guatemala, Zambia o en España.

El lunes salgo para las provincias orientales y Camagüey a controlar los programas sobre el terreno, nos reunimos con el Poder Popular, con los ministerios y con los usuarios, es decir con la población. Es difícil que no conozcamos la realidad cuando de 24 funcionarios de Unicef, 22 son cubanos y todos tienen hijos o sobrinos.

¿Qué otras peculiaridades tendrían los niños cubanos?
El primer beneficio es la educación. En el mediano plazo la Unicef tiene como objetivo lograr la igualdad de género en la escuela. En Cuba se consiguió hace un montón de años, la escolarización es al 100%. Hay programas educativos de 0 a 3 años y hasta la Universidad es gratuita.

Luego la Salud, garantizada a los niños y niñas, desde antes de nacer, con el control de la salud materno-infantil. La situación es paradigmática en este terreno siendo un país del sur.

Aquí no hay ningún niño en la calle. En Cuba los niños son todavía una prioridad y por eso no sufren las carencias de millones de niños de América Latina, trabajando, explotados o en redes de prostitución.

Usted utiliza la palabra "todavía", ¿es que esos logros podrían perderse?

Es indudable que la situación económica es muy dura, la crisis afecta a todo el planeta y a Cuba de una manera brutal. Pero recalco que "todavía" en Cuba la situación de la infancia es mejor que en la mayoría de la región.

Algunos dicen que la educación es una forma de adoctrinar a los niños cubanos.

Los niños y las niñas tienen el derecho a ser protegidos y por lo tanto el Estado y la familia tienen que velar por ellos. No hay ningún Estado que no ideologice a sus hijos, unos persignándose y otros diciendo "seremos como el Che".

La dirección en la educación existe en todos los sistemas educativos, la ideologización del niño en todos los países se da desde que nace hasta que muere. El Estado y la Familia nos dice lo que es bueno y lo que es malo.

Fuente: http://www.bbc.co.uk/mundo/cultura_sociedad/2010/01/100126_1823_unicef_cuba_gz.shtml

martes, 7 de julio de 2009

La primera Enseñanza


La evidencia científica muestra que la etapa crucial del crecimiento humano es la infancia temprana. Varias obras sociales trabajan en ese sentido.
Sábado 13 Junio 2009

¿Educar a partir de los 3 meses? Cualquiera pensaría que se trata de una exageración. Sin embargo, hoy se considera que la enseñanza debe comenzar a esa edad, pues la primera infancia, de 0 a 6 años, es la etapa crucial del desarrollo del ser humano. Años atrás se creía que la etapa clave era el bachillerato y luego se pensó en la primaria. Pero este discurso cambió debido a la creciente evidencia sobre los problemas de rezago de algunos niños, especialmente los de escasos recursos, cuando inician su escolaridad. Desde muy pequeños éstos son desatendidos, no cuentan con juguetes que los motiven y crecen sin un adulto que los ayude a socializar apropiadamente. "Cuando ingresan a la primaria a los 6 años ya presentan problemas de desarrollo -no saben autorregularse, no tienen capacidad de jugar con otros, ni pueden concentrarse- que marcan su desempeño", dice Milagros Nores, investigadora del National Institute for Early Education Research.
Este atraso tiene tanto impacto en el desarrollo posterior que, según Nores, se puede equiparar al de una discapacidad. Explica que si un niño a los 6 años nunca se ha sentado frente a un profesor o ha visto un libro, el riesgo de deserción escolar será muy alto. Mary Eming Young, pediatra y funcionaria del Banco Mundial, sostiene que en el largo plazo cuando entran a la fuerza laboral, reciben los salarios más bajos. Luego, cuando son padres, pasan su pobreza a sus hijos. "Todo indica que en la primera infancia, en este momento crítico del desarrollo cerebral, el lema es 'use el cerebro o piérdalo'", afirma Young.Con esta evidencia no es raro que muchos hoy estén enfocados en esta etapa de la vida. Shakira es una abanderada de la causa y con el movimiento Alas, que agrupa otros artistas, busca captar la atención de los líderes latinoamericanos sobre la importancia de dar igualdad de competencias y oportunidades a los niños de estos países. La Fundación Carulla también se alineó con el tema. Desde hace un año pasó de otorgar becas de estudio a empleados de bajos recursos -lo cual venía haciendo desde 1961-, a invertir en los niños de 0 a 6 años con la iniciativa aeioTu, presentada el viernes pasado.Se trata de centros donde se combina educación de calidad con nutrición, lo cual, según las investigaciones, es una estrategia mucho más efectiva que la de sólo ofrecer dinero o alimento, como sucede en programas como el de Madres Comunitarias. "Estos sí ayudan a cerrar la brecha entre ricos y pobres, pues cuando la intervención comienza temprano, el niño tiene más posibilidades de desarrollarse mejor en el futuro", dice Samuel Azout, presidente de la junta directiva de aeioTu.No se trata de hacer estimulación temprana. Para Nores, este término se queda corto a la hora de explicar la atención que un niño debe recibir antes de llegar al colegio. La intervención educativa se hace de acuerdo con la edad y con objetivos concretos que fomenten el desarrollo cognitivo y emocional. En el caso de aeioTu, la fundación Carulla puso en práctica el modelo Reggio Emilia, que se caracteriza, entre otras cosas, por respetar los tiempos y los intereses de cada niño y por el papel del maestro como guía del proceso.El tema no es nuevo. A comienzos de los 70 ya se hablaba de intervención en edad temprana. Pero tres décadas más tarde, cuando los estudios longitudinales comenzaron a arrojar resultados sobre el impacto de dejar a los niños pobres desatendidos en estos primeros años, fue cuando recibió la atención debida. "Las investigaciones mostraron que cuando había intervención se reducían dramáticamente los índices de criminalidad de una sociedad", dice Nores. Otros trabajos muestran que por cada dólar gastado en niños de esta edad, el beneficio para la sociedad es 17 veces mayor. El reto ahora es buscar que los gobiernos entiendan la importancia de darles un campo de juego educativo justo a todos los niños, sin importar donde nacieron. Eso implica no sólo ayudar a los pequeños, sino también a sus padres, quienes sortean a diario todo tipo de obstáculos para sostener a sus familias. Porque una cosa es clara: la educación es un agente de equidad, pero si no se interviene temprano, muchos, a los 6 años, ya tienen muy pocas posibilidades de jugar en franca lid y mucho menos de ganar el partido.
Publicado en www.semana.com