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viernes, 4 de septiembre de 2009

La falta de cariño impide crecer

Un estudio universitario vincula el déficit de desarrollo de los bebés con la merma afectiva
JAVIER ARROYO - Granada - 20/12/2002
Los bebés vienen al mundo tan necesitados de amor como de comida o cuidados higiénicos. La falta de cariño provoca algo más que bebés tristes aspirantes a convertirse en adultos con serios problemas emocionales o intelectuales.
Según la catedrática de Enfermería Infantil de la Escuela de Ciencias de la Salud de la Universidad de Granada, María José Aguilar Cordero, es un hecho que la carencia afectiva tiene en los niños menores de tres años resultados puramente físicos como el retraso del crecimiento y el desarrollo, que se manifiesta en falta de peso y talla corta, así como en un aspecto desnutrido con delgadez, piel fría y trastornos frecuentes.
El origen, explica Aguilar Cordero, está en que la carencia afectiva produce estrés en el bebé, lo que eleva el nivel de una hormona denominada serotonina que, a su vez, inhibe en alguna medida la producción de los niveles suficientes de la hormona del crecimiento.
La profesora Aguilar Cordero, que define la carencia afectiva o abandono emocional como "la falta de cuidados básicos y psicoafectivos de los padres o cuidadores hacia el niño, con carácter crónico", considera que el desafecto es una forma de maltrato psicológico con consecuencias "devastadoras" si no se trata en los primeros años de vida. En definitiva, una maltrato más sutil que el físico y, por ello, mucho más difícil de detectar.
Los malos tratos físicos están cediendo paso a estos otros, más difíciles de detectar. Aguilar precisa que hay detalles que pueden indicar que un bebé no está recibiendo todos los cuidados que necesita. Es el caso, por ejemplo, de pequeños que no están vacunados adecuadamente, de niños a los que sistemáticamente sus padres recogen tarde del colegio o que no van vestidos de acuerdo a las temperaturas, explica.
En cualquier caso, las secuelas físicas de la falta de cuidados básicos y de cariño son, tratados con tiempo, reversibles. Sobre todo si se tratan en niños con menos de tres años ya que si el retraso en el crecimiento procede de una alteración hormonal es posible actuar en ese ámbito. El problema es grave en niños mayores de esa edad, en la que el déficit de desarrollo no necesariamente depende de problemas en la secreción de hormonas del crecimiento.

sábado, 22 de agosto de 2009

Especialistas señalan que la falta de afecto reduce las defensas

Abrazar, tocar, besar, acariciar o masajear libera el estrés, aumenta la confianza en uno mismo y favorece la relajación.
por EFE - 03/08/2009 - 16:56

Según un reciente trabajo de investigador Edward Bovard, “el ser humano cuando es receptor de una caricia verbal o física, un órgano de su cerebro denominado hipotálamo paraliza la liberación de una hormona específica que está siempre presente en niveles muy elevados, en aquellas personas que son propensas a sufrir infartos o derrames cerebrales

CARICIAS Y ABRAZOS
Además, otros estudios señalan que abrazar, tocar, besar, acariciar o masajear, así como demostrar ternura a la pareja, familiares y amigos, aumenta las defensas orgánicas, libera el estrés, aumenta la confianza en uno mismo y favorece la relajación, al activar la circulación sanguínea, favorecer que el cerebro produzca hormonas y sustancias beneficiosas.

Según el experto español Álex Rovira Celma, los estímulos positivos o negativos, es decir las “caricias”, que recibimos de los demás son determinantes en nuestra evolución como personas, y los trabajos de numerosos psicólogos han demostrado que la falta de caricias, puede provocar en el bebé un retraso en su desarrollo psicológico y una degeneración física que le lleve a la muerte a pesar de tener el alimento y la higiene necesarios para sobrevivir.

Cuando una persona no recibe la cantidad mínima de caricias adecuada, entra en un proceso de enfermedad y muere, y esto puede ser válido a cualquier edad, según el experto, según el cual “nacemos hombres y mujeres, pero devenimos humanos gracias a la caricia, el cuidado, el afecto, la atención, la ternura, la compasión y la gratitud” que damos y recibimos.
Fuente: http://latercera.com/contenido/659_164276_9.shtml

La carencia afectiva en los niños influye en el sistema inmunitario

La carencia afectiva está directamente asociada al desarrollo de determinadas patologías. En este sentido hay un grupo social de alto riesgo, que son los niños que no reciben diariamente el cariño necesario para tener armonía, tanto en su medio interno, como en el mundo que les rodea. Se han estudiado niños que han estado recluidos en centros de acogida, hijos cuyos padres están encarcelados, familias con falta de recursos económicos, etc...

"La carencia afectiva influye como un determinante más sobre la calidad de la respuesta inmunitaria, o lo que es lo mismo en los mecanismos de defensa del niño frente a la infección. El sistema inmune no responde igual en un niño con este historial que en un niño que vive en condiciones normales", señala el Dr. Antonio Muñoz, ponente del 2º Simposium de Pediatría sobre Enfermedades Infecciosas y su Prevención en Edad Pediátrica que se celebró el 29 de Enero del 2009 en el Hospital Internacional Xanit.

Varias tesis doctorales realizadas hasta el momento, han demostrado que una patología frecuente asociada a la carencia afectiva es el retraso en el crecimiento, debido a una inhibición del sistema hipófiso-adrenal, que en casos límite puede impedir la producción adecuada de ciertas hormonas, dando como resultado niños con una talla inferior a la normal.

Asimismo, se ha observado que la presencia de infecciones es más frecuente, y que la adaptación a los cambios de luz y oscuridad es más lento, ya que la melatonina, hormona que regula este tipo de cambios, está muy por debajo de la que se correspondería con la de un niño normal a esa edad.Los trastornos en el comportamiento son otro tipo de patología asociada, producidos por un grado importante de estrés y de ansiedad. Según indica el Dr. Muñoz, los niños "pueden estar sometidos a un estrés crónico o de tipo psicológico y emocional, que menoscaba su tipo de respuesta inmunitaria".

Fuente: http://noticiadesalud.blogspot.com/2009/01/la-carencia-afectiva-en-los-ninos.html